El manejo de frío considera recepción, pre-enfriado, enfriado, y almacenamiento con control de temperaturas de pulpa, ayudando así a proteger la condición de la fruta y asegurar una cadena de frío confiable.
La infraestructura actual considera 7 túneles de prefrio de alta eficiencia (ventiladores contragiratorios), diseñados para alcanzar temperaturas de pulpa requeridas en tiempos reducidos (4,5 hr en Cerezas) frente a plantas tradicionales.
Esta capacidad es especialmente relevante para especies sensibles a deshidratación (sobre todo uvas) y programas con alta exigencia logística.